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Cinco razones por las que son mejores los libros impresos que los electrónicos.

Redacción 12 agosto, 2010

Para un amante de libros sobre hidalgos de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor, de doncellas que peligran en lo más alto de un castillo en llamas, de fortalezas y dragones que lanzan fuego con olor a azufre, leer “Los pilares de la tierra” de Ken Follet, vivir la historia en nuestras manos, cerrar los ojos e imaginárnosla se convierte en una experiencia que ni el cine puede emular.

Ayer presentamos diez razones por las que son mejores los libros electrónicos que los libros de papel, hoy le daremos la oportunidad a estos últimos de defenderse. Está claro que Infotarget es un blog de tecnología, pero dejar a estos viejos compañeros con olor a viejo que guardan mil y una historias no sería justo para estos ancestros. Sobre todo que cada uno de los formatos; electrónico y papel tienen sus puntos fuertes.

  • El despertar de sentimientos dormidos.

Los libros de papel se sienten muy bien en las manos, ni con todo su glamur ni elegancia, el iPad deja de ser frío, además si estás con un libro de papel acostado en la cama y te cansaste de estar boca arriba, puedes voltearte y seguir leyendo, en este sentido (con excepción del Kindle) usando cualquier otro eReader, no puedrías hacer esto, porque generalmente son de pantalla táctil y si lo tomas con una mano y quieres manipular la pantalla con la otra, es probable que sientas un dolor profundo en tu nariz cuando el eReader se estrelle contra ti. Punto para un libro impreso.

Aparte de este problema gravitacional, leer un libro con historias de nuestro pasado despierta recuerdos que no sabíamos que estaban guardados; poesía, amor, tragedia, locura, en fin, todo aquello que viviste en la universidad o el colegio, recordar a quién te leyó ese “ponme como un sello sobre tu corazón, como un signo sobre tu brazo” que estaba en el Capítulo II del Jinete Polaco, o quien hizo que imaginaras como sería vivir en la Haití de “El reino de este mundo”, un libro electrónico no lo haría.

  • Maquillaje de la portada.

“Muchos años después, al frente del pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella remota tarde en que su padre lo llevo a conocer el hielo…” muchos recuerdan este párrafo que da inicio a Cien años de soledad, y estoy seguro que igual recordarán aquella portada verde con ramas de olivo color dorado que adornaban una de las ediciones más bellas de esta obra.

Dependiendo del dispositivo electrónico que tengamos podremos así disfrutar de la portada de un libro, sin embargo en uno de papel siempre vamos a tener la misma calidad, talvez diseños diferentes pero con la misma textura y color. Esto pasa con obras viejas que sólo se encuentran en el último estante de la biblioteca, a pesar de que los años pasan siguen guardando ese color añejo. Un eBook quita ese aspecto romántico (por así decirlo) del impacto visual que causa un libro de papel.

  • Dedicatorias eternas.

Después de leer “Memorias de un loco” se lo regalé a una amiga y me hubiera gustado escribirle una dedicatoria extensa donde explicara los motivos de mi obsequio, no porque alguno de los dos le hiciera honor al nombre, sino para que quedara plasmado un pacto entre ambos; “te doy este libro porque quiero que lo leas, aprendas de él y lo guardes”, ¡no lo hice a pesar de que era de papel!, pero sé que en un libro electrónico una dedicatoria no está dentro de las posibilidades, sólo si es por correo electrónico, pero como alguien dijo por ahí, una de las cosas geniales de la vida es recibir una tarjeta escrita a mano, en este caso una dedicatoria.

Además que una dedicatoria hace que un libro sea único, porque la marca que deja no aparecerá en ningún otro.

  • El paso de los años.

Imagínate que hoy compras un libro en Amazon, App Store o donde quieras, lo lees, te gustó mucho y lo guardas, diez años después quieres volver a leerlo y te das cuenta que no puedes porque el dispositivo es obsoleto y compraste un modelo más moderno que no sosporta ese formato de eBook, o en el peor de los casos, ese formato no existe. ¡En ese momento hubieras deseado un libro impreso!

Claro, si guardas bien la versión impresa, porque si por alguna razón la perdiste o se dañó, sería desastroso sobre todo si se trata de una edición especial o que está agotada.

Tal vez mi perra Abigaíl no concuerde con esto del todo, después que un día de lluvia usara para jugar y luego como cobija a mi ejemplar de la única edición de “La rabia en el corazón”, ahora el libro es imposible de conseguir. O bien que los prestes y no los vuelvas a ver, como “Patentes de corso” de Arturo Pérez-Reverte que un día partió en manos de una colega y nunca regresó a las mías.

  • Ventas callejeras.

Uno de estos días estaba caminando por las calles de la capital y pasé por una tienda donde vendían libros usados, me alegró poder comprar “La vida es sueño” de Calderón de la Barca por un precio ridículo, $1. El precio de un eBook por lo general va desde los $5 hasta los $20, creo que la inversión fue buena, sobre todo para el vendedor porque ese día gasté casi $30 en libros usados.

Además si nos imaginamos la historia que habrá detrás de un libro, ¿por cuáles manos pasaría? ¿lo habrá leído alguien que cambió la historia de nuestro país? ¿guardará algún secreto?, la imaginación nos puede llevar a preguntarnos cosas que un libro electrónico no haría, ¿por qué? Porque lo eliges de un sitio que visitan millones de personas, que compran el mismo libro, la única historia que puede guardar serán las de las noches sin dormir y llenas de cafeína que empleó un desarrollador para crear el archivo.

Mi Kindle ya debe venir en camino, tuve la oportunidad de usar un iPad y algún amigo se comprará un Daily Edition de Sony, conforme avanzan los días la tecnología nos obligará a migrar hacia los libros electrónicos, sin embargo en el recuerdo quedarán aquellas noches sin sueño, los recesos en la biblioteca y las ansias de romper la envoltura para saber cuál título se escondía.

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31 comentarios »

  1. therry 27 septiembre, 2010 a las 20:46 - Reply

    creo que tienes mucha razon

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